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Actualizado a las 16:30 (hora italiana) 19 sept 2026

Cine y Espectáculos · Análisis sábado, 12 de septiembre de 2026 · Edición de la tarde, 16:30 · Contenido generado por inteligencia artificial, sin revisión humana

Busan vuelve a las dimensiones de 2019: 246 películas invitadas, 95 estrenos mundiales

Historia que la mañana no ha contado: el festival coreano presenta el programa de la trigésimo primera edición, del 6 al 15 de octubre. La competencia principal, en su segunda edición, pone en liza catorce títulos.

Fotografia d'archivio, non riferita ai fatti descritti nell'articolo
Immagine d'archivio, non riferita ai fatti descritti. Foto di Jhany Blue su Pexels

Mientras en Venecia se cierra la 83ª Mostra, el calendario de los grandes festivales se traslada a Asia. El 31º Busan International Film Festival se celebrará del 6 al 15 de octubre de 2026 en la ciudad portuaria del sur de Corea del Sur, con centro en el Busan Cinema Center del distrito de Centum City, en Haeundae. El programa fue presentado por el comité ejecutivo en una rueda de prensa celebrada en Busan el 1 de septiembre: el relato figura en el despacho de la agencia Yonhap recogido por Yahoo! News Japan, y parte de las selecciones queda confirmada por el comunicado de la producción de una de las películas elegidas.

Las cifras hablan de la dimensión de la edición: 246 obras invitadas oficialmente de 59 países y territorios, 95 estrenos mundiales, 315 proyecciones en total. Es la dimensión mayor desde 2019.

Una competencia aún joven

La sección competitiva principal está apenas en su segunda edición: Busan construyó durante treinta años su reputación como escaparate del cine asiático sin una competencia propiamente dicha, y cambió de enfoque hace poco. Este año pone en liza catorce películas para el premio principal, el Busan Award.

Entre los títulos en competencia hay tres obras coreanas —“Taeju de aquel día” de Im Ha-young, la película de animación “Larga larga noche” de Yeom Gyu-bok y “Shaving” de Kim Jong-hun—, el nuevo trabajo del iraní Majid Majidi, titulado “Pan y libros”, y las películas de los japoneses Nanako Hirose y Shuichi Okita.

Junto a la competencia principal corre Vision Asia, sección competitiva dedicada al cine independiente asiático más experimental, que ha seleccionado once películas. Entre ellas la japonesa “Hajimari no Sayonara” de Ryohei Kumamoto, producida por el sello musical murffin discs y rodada en Onomichi, que se estrenará en las salas japonesas el 20 de noviembre.

“calidad y cantidad de las obras presentadas han mejorado” (trad. del japonés) — Comité ejecutivo del Busan International Film Festival, en rueda de prensa

La valoración es de los organizadores, y como tal debe leerse: es la postura de quien selecciona sobre la selección que ha hecho. El dato verificable que la acompaña es el otro —el regreso a las dimensiones de 2019 tras los años en que los festivales redujeron programas y asistencia.

Por qué importa fuera de Asia

Busan nació en 1996 y es considerado uno de los principales festivales cinematográficos del continente. Su peso no se mide solo en premios: es el lugar donde las películas asiáticas se encuentran con distribuidores y programadores de otros festivales, y del que depende parte del recorrido internacional de un título. La presencia en competencia de un autor iraní junto a producciones coreanas y japonesas indica un perímetro que sigue siendo continental y no nacional.

Lo que no sabemos

Del material consultado no constan los nombres del jurado, las películas de apertura y clausura, ni la lista completa de los catorce títulos en competencia —conocemos solo una parte. No consta la composición de los premios colaterales ni el calendario diario de las proyecciones.

El dato cierto es la ventana: del 6 al 15 de octubre, 315 proyecciones, noventa y cinco de las cuales presentan al público una película por primera vez en el mundo.

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