Aquinum, un altar saca a la luz el culto imperial de la colonia romana
La decimoctava campaña de excavación de la Universidad del Salento recupera un cipo decorado y un altar votivo que iluminan las prácticas religiosas de la ciudad del Lacio en época augustea.
En la antigua Aquinum, ciudad romana en el Lacio meridional, la decimoctava campaña de excavación realizada por la Universidad del Salento ha sacado a la luz dos hallazgos que enriquecen el conocimiento de las prácticas religiosas locales: un cipo decorado y un altar votivo de mármol. El descubrimiento se inserta en un trabajo de investigación plurianual que la universidad salentina lleva a cabo en el sitio, aportando progresivamente elementos de la vida cívica y de culto de la colonia.
El elemento más significativo se refiere a un nuevo fragmento del altar, que ha permitido a los arqueólogos recomponer una inscripción dedicada al Genio de Augusto, a los Lares de Augusto y al Genio de la Colonia. Se trata de un conjunto de dedicatorias que forma parte del culto imperial, la forma de religiosidad pública que, a partir del principado de Augusto, asociaba la figura del emperador a entidades divinas tutelares, extendiendo el culto también a las realidades locales mediante la referencia al Genio de la Colonia, es decir, el espíritu protector de la comunidad ciudadana. La inscripción, una vez reconstruida en su totalidad gracias al nuevo fragmento, ofrece por tanto un testimonio directo de cómo una ciudad de provincia como Aquinum recibía y reelaboraba el culto promovido por Roma, combinando las divinidades tradicionales de la colonia con las nuevas figuras ligadas a la familia imperial.
El segundo hallazgo se refiere a una zona distinta del sitio, el teatro romano, donde se encontró una lastra de mármol vinculada a un ritual específico de la religión romana: la consagración de los lugares alcanzados por un rayo. Esta práctica, conocida como fulguration, preveía que el punto exacto donde un rayo hubiera golpeado el suelo fuera delimitado y consagrado mediante un rito de purificación, transformando un evento percibido como manifestación divina en un lugar que debía tratarse con precauciones religiosas. El hallazgo de una lastra ligada a este ritual dentro del teatro sugiere que el edificio, o un área próxima a él, se vio afectado por un fenómeno de este tipo, y que la comunidad respondió con los procedimientos previstos por la tradición romana.
Tomados en conjunto, los dos hallazgos componen un cuadro que va más allá de la excavación individual: narran una ciudad que participaba activamente en la construcción simbólica del poder augusteo, manteniendo al mismo tiempo un entramado religioso capaz de incluir prácticas más antiguas y difundidas, como la de la fulguration. El altar votivo, en particular, se configura como un documento de primera mano sobre la recepción local del culto imperial, materia que los historiadores de la antigüedad estudian generalmente a través de fuentes literarias o epigráficas fragmentarias procedentes de contextos diferentes entre sí.
Cabe señalar que, por el momento, la noticia procede de una única fuente —el comunicado de la campaña de excavación de la Universidad del Salento, recogido por la prensa— y no se dispone de una confirmación independiente de los detalles relativos a la recomposición de la inscripción ni a la datación precisa de la lastra del teatro. Se trata de una limitación fisiológica en la fase inmediatamente posterior a un hallazgo arqueológico, cuando la publicación científica detallada requiere plazos más largos que el anuncio del descubrimiento.
El sitio de Aquinum, objeto de una campaña de excavación plurianual que ha llegado a su decimoctava edición, continúa así aportando elementos útiles para reconstruir la vida de una colonia romana de tamaño medio, alejada de los grandes centros del poder pero plenamente integrada en los circuitos religiosos y simbólicos del imperio augusteo.
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