Huelga del 30 de octubre, el gobierno conmina a los transportes
El ministerio de Transportes dispone el aplazamiento de la huelga general proclamada por la Usb para el viernes, pero el sindicato confirma la movilización y anuncia manifestaciones en siete ciudades.
El ministerio de Infraestructuras y Transportes ha dispuesto la conminación de los trabajadores en el marco de la huelga general proclamada por la Usb para el viernes 30 de octubre. La ordenanza, firmada por el ministro Matteo Salvini, pide el aplazamiento a otra fecha del paro para el transporte aéreo, taxis, transporte público local, ferroviario, marítimo, contratas ferroviarias y para los sectores de la circulación y la seguridad vial. Según recoge el registro ministerial de huelgas, la motivación oficial es la proximidad con la conmemoración de los difuntos.
La Usb no da marcha atrás. El sindicato promotor de la movilización ha definido la ordenanza como “una orden equivocada e ilegítima, a la que desobedecemos”, confirmando el paro para la fecha original. Las franjas horarias indicadas por RaiNews aclaran el alcance de la huelga: en el sector ferroviario el paro está previsto desde las 21:00 del jueves 29 de octubre hasta las 20:59 del viernes 30, mientras que en el transporte aéreo el paro cubre toda la jornada del 30, desde las 00:00 hasta las 23:59.
A la protesta en los transportes se suma una movilización difundida por el territorio: la Usb ha anunciado manifestaciones en diversas ciudades, citando RaiNews a Roma, Milán, Bolonia, Turín, Florencia, Nápoles y Palermo como los principales puntos de concentración de los cortejos. El enfrentamiento entre gobierno y sindicato se juega así en dos planos paralelos —el administrativo de la conminación, que apunta a limitar las molestias en el día previo al 2 de noviembre, y el político de la protesta sindical, que reivindica el derecho a hacer huelga en la fecha elegida.
El caso reaviva el debate sobre el instrumento de la conminación, previsto por la ley para los servicios públicos esenciales. La particularidad de este caso radica en la respuesta explícita de la Usb, que no se limita a contestar la decisión en cuanto al fondo, sino que declara públicamente su intención de no respetarla, confirmando la huelga para la fecha original.
Queda abierta, por el momento, la pregunta sobre las consecuencias prácticas de un eventual incumplimiento de la conminación por parte de los trabajadores adheridos a la huelga, un terreno en el que el enfrentamiento entre el ministerio y el sindicato promete continuar en las próximas horas, en vísperas de la fecha fijada para la movilización.
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