Roma, el derrumbe de Manchester que pesa sobre la clasificación de Gasperini
La cuarta jornada de la League Phase de la Champions League confirma las jerarquías en lo alto y complica la carrera de la Roma, remontada del 0-2 al 3-2 contra el Manchester United.
La noche de Champions League ha devuelto un cuadro a dos velocidades. Por un lado, los equipos que consolidan un recorrido limpio; por otro, quienes deben recuperar terreno tras una noche torcida. La Roma de Gasperini entra en la segunda categoría, después de haber sido remontada por el Manchester United: dos goles de ventaja dilapidados hasta el 3-2 final, un resultado que la precipita al decimonoveno puesto de la clasificación general de la League Phase.
El formato de liguilla única hace que cada tropiezo pese: ya no existen los grupos de cuatro equipos que permitían recuperar terreno con calma, y la tabla única pone cada paso en falso bajo una luz inmediata. Para la Roma, que iba dos goles por delante, el golpe psicológico corre el riesgo de valer tanto como el de la clasificación.
En el otro frente, la jornada también confirmó quién está trazando un camino de alto nivel. El Psg arrolló al Villarreal 6-0, un marcador contundente que señala una condición de forma superior en este momento a la de sus rivales. Es una señal que se inserta en un contexto europeo donde los equipos de vértice están marcando las distancias, un aspecto que el nuevo formato tiende a amplificar respecto al pasado: con más partidos y un único cuadro, los márgenes de error para los aspirantes al título se reducen.
También el Inter confirmó su solidez a domicilio, venciendo 3-0 en Róterdam contra el Feyenoord. Para los nerazzurri es una confirmación más de continuidad en una fase de la temporada en la que los equipos italianos deben gestionar calendarios muy cargados entre liga y copa. El contraste con la noche de la Roma es evidente: mientras el Inter gestionó sin sobresaltos un encuentro fuera de casa, los giallorossi pagaron cara una tenuta defensiva que falló en la segunda parte tras un primer tiempo de control.
El caso Roma merece una lectura que vaya más allá del resultado individual. Un equipo que construye una doble ventaja y la pierde en el transcurso de un partido pone en cuestión no tanto la calidad del proyecto como la tenuta mental y física en los momentos de gestión del marcador. Es un tema que afecta a varios equipos italianos en Europa en los últimos años, cuando el predominio en la primera parte del encuentro no se ha traducido en resultados finales coherentes.
Decimonoveno puesto significa para la Roma encontrarse ya en una zona de la clasificación general que, en el nuevo formato de liguilla única, exige un cambio de ritmo en las próximas salidas para evitar la zona de repesca o, en el peor de los casos, la eliminación prematura.
Cabe señalar que el cuadro aquí reconstruido se basa en una única fuente periodística, que a su vez recoge los resultados oficiales de la UEFA: no se ha encontrado una confirmación independiente separada, circunstancia que no afecta la fiabilidad del dato pero que el estatuto de este medio obliga a declarar. Los resultados citados —incluido el marcador final de Manchester United-Roma y la posición en la clasificación de los giallorossi— permanecen en todo caso anclados a la fuente oficial de la competición.
← Archivo · Portada · Editoriales anteriores · Señala un error · Artículo original (en italiano)