Las bolsas celebran el resultado de las elecciones de EE.UU., los bancos italianos lideran la subida
La Bolsa de Milán cierra con una fuerte subida tras la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Wall Street sigue la tendencia con futuros en marcado aumento, mientras que el resto de las bolsas europeas se muestran más cautas.
El Ftse Mib cerró la sesión del 4 de noviembre con una ganancia del 2,18%, en 51.031 puntos, volviendo a los niveles de hace un mes. A impulsar el índice milanés fueron los valores bancarios: Intesa Sanpaolo registró una subida del 5,45%, Unicredit del 5,48%. La jornada bursátil sigue por pocas horas al resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, donde los Demócratas obtuvieron una victoria en las urnas.
La reacción de los mercados estadounidenses fue aún más marcada: los futuros del Dow Jones subieron más de 1.500 puntos en las horas posteriores al anuncio del resultado electoral. Un movimiento de esta magnitud en los futuros, antes de la apertura regular de Wall Street, señala un cambio repentino en las expectativas de los inversores, más que un ajuste marginal de precio.
Distinto fue el tono del resto de las plazas europeas, que abrieron la sesión del miércoles con subidas contenidas: París +0,18%, Londres +0,16%, Fráncfort +0,09%. La comparación entre el desempeño de la Bolsa de Milán y el de las demás bolsas continentales sugiere que el repunte italiano no se explica solo por la onda expansiva del voto estadounidense, sino que responde también a dinámicas específicas del sector bancario doméstico, que se benefició de manera desproporcionada respecto al resto del índice.
Un indicador útil para leer el clima en torno a los bonos del Estado italianos es el diferencial entre Btp y Bund, que en la misma sesión se redujo a 104,2 puntos. Una reducción del diferencial suele acompañar fases de menor aversión al riesgo en los mercados de deuda periféricos de la eurozona, y en este caso se produjo en concomitancia con la subida bursátil de los bancos, cuyos balances son históricamente sensibles a la evolución de los bonos del Estado nacionales que mantienen en cartera.
La correlación entre un resultado electoral en Estados Unidos y un movimiento de esta magnitud en los bancos italianos no es automática ni evidente: en los datos recopilados no aparece una explicación explícita del mecanismo de transmisión, y queda por tanto como un elemento a verificar en las próximas sesiones, cuando será posible observar si la subida se consolida o resulta ser una reacción aislada vinculada a la incertidumbre preelectoral que la precedió.
Cabe señalar que las fuentes disponibles no especifican el resultado detallado del voto para el control del Congreso —qué cámaras fueron efectivamente conquistadas y con qué margen—, un detalle que incide en la capacidad de la administración en el poder para llevar adelante la agenda legislativa en los próximos dos años y que los mercados financieros suelen incorporar rápidamente en los precios.
En el plano sectorial, el hecho de que hayan sido precisamente los bancos los que lideraron la subida de la Bolsa de Milán remite a un tema recurrente en los mercados financieros europeos: el sector crediticio italiano reacciona de manera amplificada, tanto para bien como para mal, a los cambios de sentimiento en torno a los bonos del Estado y a las perspectivas macroeconómicas globales. El dato de 51.031 puntos devuelve al índice milanés a un nivel ya alcanzado un mes antes, lo que indica que el mercado había descontado en parte, en las semanas previas, una incertidumbre ligada precisamente al resultado del voto estadounidense.
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