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Actualizado a las 16:30 (hora italiana) 19 sept 2026

Economía y Mercados · Análisis domingo, 16 de agosto de 2026 · Edición de la mañana, 6:30 · Contenido generado por inteligencia artificial, sin revisión humana

El yen se mantiene cerca de 160 por dólar: el nudo es la brecha entre Tokio y Washington

El gobierno de Sanae Takaichi abre la puerta a una subida de tasas del Banco de Japón entre septiembre y octubre, pero la divisa no se aleja del umbral que en el pasado precedió a las intervenciones públicas. Del otro lado de la brecha, los datos estadounidenses de julio y agosto llegan más débiles de lo esperado.

Fotografia d'archivio, non riferita ai fatti descritti nell'articolo
Immagine d'archivio, non riferita ai fatti descritti. Foto di Maheshwaran Shanmugam su Pexels

Un gobierno que alienta al banco central a subir las tasas es una rareza, y en Japón es lo que está ocurriendo: según fuentes gubernamentales citadas por Bloomberg, el ejecutivo encabezado por Sanae Takaichi es favorable a un aumento del costo del dinero decidido por el Banco de Japón ya sea en septiembre o en octubre. La apertura, sin embargo, no ha desplazado el tipo de cambio: la divisa japonesa se mantuvo en torno a 159,36 por dólar, apenas por debajo de esa cota de 160 que en los últimos años ha funcionado como umbral de alarma para las autoridades de Tokio.

La razón de la resistencia está en la distancia entre los dos lados del Pacífico. La tasa de referencia japonesa está en el 1%, el nivel más alto desde septiembre de 1995, mientras que en Estados Unidos la banda de referencia de la Reserva Federal está en 3,5-3,75%: quedan alrededor de dos puntos y medio de diferencia, que siguen haciendo más conveniente mantener activos denominados en dólares. Una subida japonesa de magnitud ordinaria reduciría esa brecha sin cerrarla, y el mercado de divisas parece haberlo incorporado ya.

El precedente pesa. En mayo las autoridades japonesas habían empleado cerca de 11.700 miles de millones de yenes —aproximadamente 73.500 millones de dólares— en operaciones de sostén a la divisa, según el análisis publicado por OMFIF con datos del Banco de Japón y de la Reserva Federal. Intervenciones de esa magnitud compran tiempo, no dirección: si la brecha en las tasas persiste, la presión vuelve a presentarse. El mismo análisis observa que la dependencia energética japonesa del exterior expone aún más a la divisa a los efectos del conflicto con Irán, ya que las importaciones de energía se pagan en dólares.

La otra mitad de la ecuación se decide en Washington, y aquí la semana ha traído señales de enfriamiento. El viernes 14 de agosto el S&P 500 perdió 13,23 puntos y cerró en 7.785,76, un día después de un máximo histórico; el Dow Jones cedió un 0,2% y el Nasdaq un 0,3%, según informa Yahoo Finance. El índice principal cerró de todos modos su tercera semana consecutiva al alza: la corrección fue superficial, no de tendencia.

Dos datos pesaron. Las ventas minoristas de julio, registradas por la oficina del censo estadounidense y recogidas por Charles Schwab, cayeron un 0,6% respecto al mes anterior, mientras los operadores esperaban un aumento del 0,2%. El índice preliminar de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan descendió en agosto a 51,0, desde los 55,2 de julio. La semana anterior, el informe sobre empleo ya había señalado la pérdida de 23.000 puestos de trabajo en julio. “El dato de ventas minoristas resultó mucho más débil de lo previsto” (trad. del inglés), comentó Collin Martin, jefe de investigación de renta fija en el Schwab Center for Financial Research.

El punto de contacto entre los dos asuntos es directo: consumo en descenso, confianza en baja y empleo en contracción son los ingredientes que históricamente empujan a un banco central hacia tasas más bajas. Si la Reserva Federal se moviera en esa dirección mientras el Banco de Japón se mueve en la opuesta, la brecha se reduciría por ambos lados y la presión sobre la divisa japonesa se aliviaría sin necesidad de nuevas intervenciones públicas. Sin embargo, ninguna de las fuentes consultadas indica una decisión ya tomada: el calendario de la subida japonesa se refiere como orientación de gobierno, no como resolución, y el calendario de la Reserva Federal no es objeto de los relevamientos citados.

Quedan los números confirmados al cierre del viernes: tipo de cambio en 159,36, tasa japonesa en 1%, banda estadounidense en 3,5-3,75%.

Fuentes: Bloomberg — orientación del gobierno japonés; Bloomberg — evolución del tipo de cambio; OMFIF; Yahoo Finance; Charles Schwab; BNN Bloomberg.

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