Etna, nueva boca efusiva en el Valle del Bove y tremor en valores altos
El INGV detectó el 17 de agosto la apertura de una boca entre 2.200 y 2.350 metros, con colada de lava. El aviso para la aviación se mantiene en nivel naranja.
A las 06:09 UTC del 17 de agosto las cámaras de vigilancia del INGV-Osservatorio Etneo registraron la apertura de una nueva boca efusiva en el Valle del Bove, a una cota comprendida entre 2.200 y 2.350 metros, con producción de una colada de lava. El dato figura en el comunicado de monitoreo difundido por el instituto y recogido por AetnaNet, que también reproduce la fórmula con la que el observatorio describe la fase en curso: “Prosigue la actividad efusiva desde las bocas a cota 2.750 y 1.990 metros”.
El panorama es entonces el de una erupción con varios puntos de emisión activos simultáneamente. El 16 de agosto el INGV señalaba la actividad efusiva desde las dos bocas a 2.750 y 1.990 metros, con el frente de lava más avanzado detenido a 1.395 metros de cota, entre Rocca delle Palombe y Rocca Musarra. La apertura de la nueva boca del 17 de agosto se suma a ese sistema, no lo sustituye.
El tremor y la fuente
El parámetro que los observadores vigilan para anticipar la evolución es la amplitud del tremor volcánico. Según el monitoreo, el valor tocó el máximo alrededor de las 17:40 UTC del 16 de agosto y desde entonces ha disminuido levemente, aunque manteniéndose en valores altos. La localización de las fuentes se indica en el área de la Voragine, a unos 3.000 metros de cota.
Al mismo tiempo prosigue la emisión de ceniza desde el cráter Voragine, dispersada hacia el sudeste. Es la actividad explosiva descrita también por la ANSA en la jornada del 16 de agosto, y es la que determina las consecuencias prácticas más inmediatas para la Sicilia oriental: no la lava, que fluye en un área deshabitada, sino la ceniza que termina en la columna de aire y cae sobre los centros a sotavento.
El código de color para los vuelos
El aviso VONA — el mensaje con el que los observatorios vulcanológicos informan al sector aeronáutico — emitido por el INGV se ha mantenido en nivel naranja tras haber sido rebajado desde el rojo el 15 de agosto, como informa CataniaToday. El naranja es el umbral intermedio: señala una erupción en curso o probable con emisión de ceniza limitada, y no implica de por sí el cierre de los espacios aéreos.
El precedente reciente indica sin embargo la rapidez con la que la situación puede trasladarse al plano operativo: el 7 de agosto la fase eruptiva había provocado la suspensión de los vuelos con llegada al aeropuerto de Catania hasta las 21. Entre el código de color y la disponibilidad de un aeropuerto la relación no es automática — depende de la dirección de los vientos en altura, de la cantidad de ceniza y de las decisiones de la autoridad aeronáutica —, pero es la razón por la que el aviso se actualiza varias veces al día.
Lo que se sabe y lo que no
El material disponible no contiene indicaciones sobre evacuaciones, daños a infraestructuras o personas afectadas, y no recoge previsiones del instituto sobre la duración de la fase eruptiva. La secuencia documentada es la de los parámetros: tremor en leve disminución pero alto, tres puntos de emisión de lava activos, ceniza en dispersión hacia el sudeste, código aeronáutico naranja.
El número a seguir en las próximas horas es la cota del frente de lava, detenida en 1.395 metros en la medición del 16 de agosto: es la que indica si la colada avanza hacia cotas más bajas o se agota en el amplio anfiteatro del Valle del Bove.
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