Chipre, un ferry con 267 personas a bordo vuelca frente a Kyrenia
El catamarán había zarpado de Kyrenia rumbo al puerto turco de Taşucu. Según los medios turcos, las víctimas confirmadas son al menos ocho, 237 las personas rescatadas; las búsquedas continúan.
Es una historia que la edición matutina no contenía: se formó en las horas centrales de la jornada. El domingo 30 de agosto un ferry catamarán con 259 pasajeros y 8 miembros de tripulación volcó frente a la costa septentrional de Chipre. La embarcación había zarpado del puerto de Kyrenia — Girne, en la toponimia turca — y se dirigía a Taşucu, en la provincia turca de Mersin.
El balance provisional, referido por los medios turcos y recogido por Associated Press, es de al menos ocho muertos; 237 personas resultan rescatadas. La misma cifra aparece en la reconstrucción de Reuters y en las síntesis de CBC News y de Euronews, esta última con base en CNN Türk y en el comunicado de la presidencia de la República de Chipre.
La aritmética provisional
Los números, como siempre en las primeras horas, no cuadran. A bordo había 267 personas en total; 237 han sido recuperadas, al menos ocho han muerto. Quedan cerca de veinte posiciones sin definir. El líder turcochipriota Tufan Erhürman declaró: “Todavía no hemos logrado localizar a 23 personas” (trad. del inglés). El desfase entre las dos contabilidades — la de los rescatados y la de los no localizados — es normal en una fase en la que los equipos de rescate operan en varios puntos y los recuperados son comunicados por autoridades distintas. Este periódico publica las cifras más recientes verificables por el momento y declara desde ahora que cualquier revisión futura será señalada en su dirección, tanto al alza como a la baja.
Quince minutos después de la partida
Sobre la dinámica, el elemento más circunstanciado proviene del primer ministro turcochipriota Ünal Üstel, quien hablando en TRT informó de condiciones meteorológicas adversas encontradas por el ferry y del inicio de la entrada de agua quince minutos después de la salida. El alcalde de Kyrenia, Murat Şenkul, indicó que el barco pertenecía a la compañía Filo Denizcilik y que se hundió frente a Diana Beach.
El contexto meteorológico está documentado: el sábado 29 de agosto Chipre había sido azotada por fuertes tormentas. El vínculo entre ese mal tiempo y el accidente sigue siendo, sin embargo, una reconstrucción de las autoridades locales, no una comprobación técnica: no se ha dado a conocer ninguna investigación sobre las causas, y en este terreno el periódico se limita a los hechos referidos por las partes.
La cooperación entre las dos administraciones
Un detalle que merece ser aislado se refiere a los rescates. La oficina del presidente de la República de Chipre, Nikos Christodoulides, comunicó haber puesto a disposición todos los medios disponibles: “cuando las vidas humanas están en peligro, contribuimos con todos los medios disponibles” (trad. del inglés). La isla está dividida y las dos administraciones no mantienen relaciones diplomáticas formales; el ofrecimiento de asistencia atraviesa esa línea en una circunstancia de emergencia marítima.
Lo que no sabemos
No se conoce la composición de los pasajeros, ni la nacionalidad de las víctimas. No constan listas difundidas, y este periódico no publicaría en todo caso detalles que hagan identificables a las personas implicadas. No se conoce el número exacto de desaparecidos, si la cifra de los veintitrés no localizados coincide con la de los desaparecidos efectivos, ni el estado de las personas recuperadas. No se han comunicado las condiciones del mar en el momento del vuelco en términos medidos, ni si estaban vigentes avisos a la navegación.
El puerto de Kyrenia y el de Taşucu están conectados por un servicio de pasajeros regular: el funcionamiento de esa ruta en las próximas horas es el primer elemento operativo que las autoridades deberán aclarar.
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