Schengen con España, el Gobierno prorroga los controles otros quince días
Esta mañana la decisión se esperaba para el día de hoy: por la tarde el Viminale la comunica. Los controles en puertos y aeropuertos para quienes llegan desde España, introducidos el 1 de agosto, siguen vigentes. La notificación a Bruselas está en curso.
En la edición de las 6:30 este periódico escribía que la decisión sobre la suspensión de los acuerdos de Schengen con España se esperaba para la jornada de hoy, último día de vigencia de la medida. La decisión ha llegado: el Ministerio del Interior ha comunicado la prórroga por otros quince días de los controles en las fronteras aéreas y marítimas para los viajeros procedentes del país ibérico.
El cuadro de los hechos, tal como lo refieren la nota del Viminale recogida por Open y las crónicas de Foglio y de Euronews Italia, es el siguiente: los controles se habían introducido el 1 de agosto de 2026 tras la crisis migratoria en el enclave español de Ceuta, tenían vencimiento el 31 de agosto y continúan por un período adicional de dos semanas. El Gobierno declara que está en curso de notificación la nota con la que comunica la prórroga a la Unión Europea. La confirmación llegó también a través de la agencia Adnkronos.
Sobre el procedimiento interno, el ministerio proporciona una referencia precisa: la decisión se tomó, según la nota, “en línea con el análisis realizado por el Comité de análisis de inmigración” y seguridad de las fronteras. Es el único elemento instructorio hecho público: el texto difundido no contiene una valoración numérica de las llegadas, ni un balance de los controles realizados durante el mes de agosto.
El paso bilateral
El segundo elemento nuevo de la tarde concierne a las relaciones con Madrid. El ministro del Interior Matteo Piantedosi comunicó las valoraciones italianas a su colega español Fernando Grande-Marlaska en una conversación telefónica. No se trata de un paso formal previsto por un procedimiento, sino de una decisión de método: la medida afecta a los viajeros que parten desde otro Estado miembro, y la información previa sirve para evitar que la prórroga llegue como una noticia de agencia.
Por el lado español, el Gobierno se mueve en paralelo, pero en otra mesa: el ministro del Interior de Madrid pidió a la Unión Europea el apoyo de Frontex para reforzar el control de las fronteras en Ceuta. Son dos respuestas al mismo hecho que van en direcciones distintas —una hacia el restablecimiento de los controles internos, la otra hacia el refuerzo de la frontera exterior— y la segunda pasa por Bruselas, mientras que la primera es una decisión nacional que se notifica a Bruselas.
Qué cambia respecto a esta mañana
Cambia el estado de la medida: de disposición próxima a vencer a disposición prorrogada. No cambia su naturaleza jurídica, que sigue siendo la de una suspensión temporal de duración determinada, la segunda tras la del 1 de agosto. Con quince días de prórroga el plazo cae a mediados de septiembre; las fuentes disponibles no indican si está prevista una renovación ulterior ni qué condiciones determinarían su fin.
Qué no sabemos
No conocemos el contenido de la nota transmitida a la Unión Europea, que en el momento del anuncio se encontraba aún en curso de notificación, ni la posición de la Comisión, ausente en los extractos disponibles. No es pública la valoración del Comité de análisis de inmigración y seguridad de las fronteras en la que el ministerio declara haberse basado, y no se hacen públicos datos sobre las llegadas desde España en los treinta días en que los controles estuvieron vigentes. Falta, por último, toda indicación sobre el resultado de la solicitud española de intervención de Frontex en Ceuta: la petición consta como presentada, no consta una respuesta.
← Archivo · Portada · Editoriales anteriores · Señala un error · Artículo original (en italiano)