Nepal, el balance de la riada sube a 903 muertos: se busca a los trabajadores en los túneles
La autoridad nacional para la gestión de desastres indica 903 muertos, 1.473 heridos y 4.247 desaparecidos. Más de novecientos operarios estarían atrapados en las galerías de una decena de instalaciones hidroeléctricas. En el Tíbet las autoridades chinas informan de 16 muertos y 546 desaparecidos.
Este periódico sigue desde el 29 de agosto las consecuencias de la ola de hielo, roca y barro que el 26 de agosto golpeó la franja fronteriza entre Nepal y el Tíbet. El hecho nuevo de hoy es el recuento oficial nepalí, actualizado y notablemente más amplio que los disponibles hasta ahora.
Según la National Disaster Risk Reduction and Management Authority, la autoridad nacional nepalí para la gestión de desastres, el balance es de al menos 903 muertos, 1.473 heridos y 4.247 desaparecidos (Al Jazeera; CNN). Entre los desaparecidos en Nepal figuran 592 ciudadanos extranjeros a fecha del 31 de agosto.
En el lado chino, las autoridades de la región tibetana informan de al menos 16 muertos y 546 desaparecidos. Los dos recuentos no deben sumarse sin advertencia: proceden de administraciones distintas, con criterios de registro de los desaparecidos que las fuentes disponibles no describen. Siguen siendo cifras en actualización, y como ya se anunció en estas páginas, el periódico declarará la dirección de cada revisión futura, al alza o a la baja.
Las galerías
La parte más acotada y más dramática de la operación de rescate afecta a las instalaciones hidroeléctricas. Los equipos nepalíes, junto con expertos chinos e indios, buscan a más de 900 trabajadores que se cree atrapados en los túneles de una decena de proyectos hidroeléctricos. Es una cifra del mismo orden de magnitud que el total de muertos confirmados, y explica la prioridad asignada a este frente: las galerías de derivación son estructuras cerradas, en las que el agua y el material sólido entran y no salen.
Los extractos disponibles no aclaran un punto decisivo: si los cerca de 900 operarios están enteramente incluidos en los 4.247 desaparecidos ya contabilizados por la autoridad nacional o si constituyen en parte un conjunto distinto. Mientras el dato no se explicite, sumar las dos cifras produciría un número sin fundamento.
Los enterramientos de Chitwan
El tercer elemento nuevo se refiere a la gestión de los cuerpos. En Chitwan se llevaron a cabo enterramientos masivos: casi 200 cadáveres no identificados fueron inhumados porque las cámaras frigoríficas disponibles no bastaban. Es un detalle operativo que dice mucho sobre la escala del evento y que tiene una consecuencia concreta sobre las cifras: las identificaciones posteriores al enterramiento requieren procedimientos distintos y tiempos más largos, y pueden trasladar a personas de la columna de los desaparecidos a la de las víctimas confirmadas incluso semanas después.
El método de esta pieza
El texto se sostiene sobre dos fuentes registradas como independientes entre sí, Al Jazeera y CNN. Las cifras sobre muertos, heridos y desaparecidos proceden de una autoridad pública nacional, no de testimonios. El periódico no publica nombres ni detalles que hagan identificables a las personas involucradas.
Qué no sabemos
No conocemos la composición de los 4.247 desaparecidos por área geográfica, ni cuántos de los 592 extranjeros pertenecen al personal de las instalaciones. No se conoce el estado de las galerías —si están inundadas, obstruidas o parcialmente accesibles—, ni cuántas de las cerca de doce centrales afectadas cuentan ya con equipos sobre el terreno. Falta, por último, en los extractos disponibles, una estimación oficial del número de personas que han quedado aisladas sin conexiones viarias.
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