Assolombarda propone la deducibilidad de los alquileres pagados por las empresas a los empleados
En su asamblea general de Milán, la asociación presentó una medida que afectaría a más de 280.000 trabajadores, con un costo estimado para el Estado de 551 millones de euros al año.
Assolombarda presentó el 12 de octubre, durante la asamblea general en Milán, una propuesta para hacer plenamente deducibles para las empresas los cánones de alquiler sufragados a favor de los empleados, combinada con un tratamiento fiscal favorable para quien recibe el beneficio.
La medida surge del intento de vincular dos problemas que las empresas lombardas señalan desde hace tiempo: el costo creciente de los alquileres en las zonas de mayor atractivo laboral y la dificultad de retener o atraer personal en esos territorios. El mecanismo propuesto funcionaría como palanca fiscal: la empresa que paga o cofinancia el alquiler del empleado obtendría la deducción íntegra del costo, mientras que el trabajador se beneficiaría de un régimen fiscal más favorable sobre la cuota recibida.
Según las estimaciones difundidas por Assolombarda, el público potencial de la medida supera los 280.000 trabajadores en Italia. El costo a régimen para las arcas públicas ha sido cuantificado por la asociación en 551 millones de euros anuales, cifra que se convierte en el primer terreno de verificación con el que el gobierno deberá confrontarse si decide acoger la solicitud.
La propuesta se inserta en un paquete más amplio de solicitudes que las empresas han llevado al ejecutivo en materia de vivienda, energía e incentivos, según lo informado por la asamblea general de la asociación. Aún no está claro si el gobierno tiene intención de acoger la medida, ni en qué eventual disposición legislativa podría confluir: por el momento sigue siendo una propuesta formulada por una asociación empresarial, no una medida en estudio de un ministerio.
El punto político-económico es distinguir entre dos planos que la propuesta mantiene unidos: por un lado un incentivo a las empresas (la deducibilidad del costo), por otro un beneficio directo para los trabajadores (el tratamiento fiscal favorable sobre la suma recibida). Es una estructura que, de ser acogida, desplazaría parte del costo de la vivienda del salario neto del trabajador al presupuesto fiscal del Estado, pasando a través de la palanca de la empresa. La cifra de 551 millones es la indicada por la propia Assolombarda, la asociación proponente de la medida.
Queda por ver si la propuesta encontrará espacio en la próxima ley de presupuestos o en una disposición dedicada al tema de la vivienda, un expediente sobre el que en los últimos meses se han acumulado solicitudes distintas por parte de asociaciones sectoriales, entes locales e interlocutores sociales.
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