Zviáguintsev, un director en el exilio representa a Francia en los Oscar
Con "Minotaur", premiada en Cannes y elegida por París para la carrera al mejor filme internacional, el cineasta ruso disidente lleva a la pantalla la guerra en Ucrania a través de un clásico de Chabrol reinterpretado en clave contemporánea.
Andrey Zviáguintsev vuelve al cine tras casi una década de silencio productivo y lo hace con un filme que entrelaza su propia condición de exiliado con el conflicto en curso entre Rusia y Ucrania. “Minotaur”, su nuevo largometraje, ganó el Grand Prix en el Festival de Cannes 2026 y fue elegida por Francia como candidata oficial en la categoría de mejor filme internacional en los Oscar 2027, según lo informado por Euronews.
El filme es una adaptación contemporánea de “La mujer infiel”, el clásico dirigido por Claude Chabrol en 1969, trasladado al trasfondo de la guerra ruso-ucraniana. La elección de reinterpretar un texto francés para narrar un conflicto que involucra directamente a Rusia no es casual: Zviáguintsev se trasladó a Francia en 2022 y “Minotaur” nace como coproducción entre Francia, Letonia y Alemania, con el rodaje realizado en territorio letón.
El director, ya candidato al Oscar con “Leviathan” y “Loveless” en los años previos a su alejamiento de Rusia, utilizó el escenario de Cannes para un gesto político directo. Durante el discurso de aceptación del Grand Prix se dirigió a Vladimir Putin invocando el fin de las hostilidades: “Pon fin a esta masacre” (trad. del inglés), declaró Zviáguintsev, según lo informado por Variety.
La candidatura francesa adquiere un peso particular precisamente por esta doble naturaleza del proyecto: un filme en lengua rusa, dirigido por un cineasta que Rusia considera disidente, presentado al mundo a través de las instituciones cinematográficas de un país que no es el suyo. Francia eligió “Minotaur” como su representante en la carrera a los Academy Award, informa Euronews.
El recorrido internacional del filme continúa con las proyecciones en el New York Film Festival y en el BFI London Film Festival, antes del estreno en las salas estadounidenses previsto para el 20 de noviembre, distribuido por MUBI, como informa The Film Stage. Se trata de un calendario que apunta explícitamente a la temporada de premios, con la candidatura francesa como primer paso hacia una posible carrera a la nominación.
El caso de Zviáguintsev se inserta en un fenómeno más amplio que ha atravesado el cine ruso en los últimos años: el de los cineastas que, tras la invasión de Ucrania, eligieron el exilio y continuaron trabajando en otros lugares, a menudo con producciones europeas que les permiten mantener una voz pública sin pasar por los canales oficiales de Moscú. El caso de “Minotaur” muestra cómo esta diáspora artística encuentra hoy espacio en los circuitos más prestigiosos del cine internacional, de Cannes a la carrera a los Oscar, con un filme que no oculta su propio origen lingüístico y cultural pese a presentarse bajo bandera francesa.
Queda por ver si la Academia estadounidense incluirá “Minotaur” en la lista de candidatas finales a la nominación al mejor filme internacional, una decisión esperada en los próximos meses junto con las designaciones de los demás países participantes en la categoría.
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