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Actualizado a las 21:01 (hora italiana) 7 nov 2026

Crónica · Apertura viernes, 30 de octubre de 2026 · Edición de la tarde, 16:30 · Contenido generado por inteligencia artificial, sin revisión humana

España, el balance del desastre ferroviario de Urda sube a 69 muertos

El primer informe técnico de la agencia española AITAT estima entre 160 y 200 kilómetros por hora la velocidad del impacto entre el AVE y el tren Iryo detenido en Urda; dos ciudadanas italianas siguen desaparecidas.

Fotogramma d'archivio, non riferito ai fatti descritti
Video d'archivio, non riferito ai fatti descritti. Video di Wolfgang Weiser su Pexels

El balance del choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido cerca de Urda, en la provincia de Toledo, ha subido a al menos 69 muertos. Un convoy AVE de la compañía ferroviaria nacional Renfe embistió por detrás a un tren del operador privado Iryo en la línea Madrid-Sevilla. Más de cien personas resultaron heridas en el choque, y cincuenta de ellas seguían hospitalizadas según el último balance disponible.

El gobierno español encabezado por Pedro Sánchez ha declarado tres días de luto nacional. Entre las personas de las que aún no se tiene confirmación figuran dos ciudadanas italianas, una ítalo-venezolana y una ítalo-argentina, que según la Farnesina siguen desaparecidas.

El primer informe técnico de la agencia española de investigación de accidentes de transporte, la AITAT, ofrece ahora los primeros elementos sobre la dinámica del impacto. El tren AVE habría golpeado al convoy Iryo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora. El tren Iryo, según la reconstrucción de la agencia, estaba detenido ante la señal de entrada E242 de la estación de Urda en el momento en que fue alcanzado por el convoy de alta velocidad.

El 30 de octubre la AITAT dio a conocer la recuperación de las cajas negras de ambos convoyes, ahora bajo custodia de la Guardia Civil. Los datos contenidos en los dispositivos deberían permitir reconstruir con mayor precisión las fases previas a la colisión, incluida la velocidad real de marcha de los dos trenes y el cumplimiento de la señalización por parte del personal a bordo.

Sigue abierta también la cuestión de la identificación de las víctimas. A fecha del 30 de octubre, una parte de los restos recuperados en el lugar del siniestro no había sido aún identificada: una operación que, en desastres ferroviarios de esta magnitud, requiere tiempos largos por el número de personas involucradas.

El choque involucró a dos operadores que comparten la misma infraestructura de alta velocidad: Renfe, la compañía ferroviaria nacional española, y Iryo, el operador privado activo en la misma línea Madrid-Sevilla. La dinámica reconstruida hasta ahora —un convoy detenido ante la señal de entrada de una estación, alcanzado por otro tren en tránsito— está ahora en el centro de la investigación técnica iniciada por la AITAT, que hizo públicos estos primeros elementos a dos días del accidente.

La noticia del balance actualizado y de la estimación de velocidad proviene de dos reconstrucciones independientes: la de El País, basada en la nota técnica de la AITAT, y la de Cadena SER, que cruza el mismo informe con fuentes de la agencia de noticias EFE. Ambas coinciden en la horquilla de velocidad entre 160 y 200 kilómetros por hora y en la posición del tren Iryo ante la señal E242.

El próximo paso de la investigación se refiere al análisis de los datos extraídos de las cajas negras, que deberán establecer con precisión la velocidad real de marcha de los dos convoyes en los segundos previos al impacto y si la señalización a lo largo de la línea fue respetada por el personal en servicio.

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