Rusia, EE. UU. y Ucrania vuelven a la mesa: cumbre en Abu Dabi el 10 y 11 de noviembre
Putin confirma la nueva ronda negociadora trilateral, la primera desde el mes de febrero, mientras Pekín abre una posibilidad sobre un eventual encuentro a tres entre Xi, Trump y Putin.
Según una declaración del Kremlin recogida por Mediafax, el presidente ruso Vladimir Putin ha hecho saber que un nuevo ciclo de conversaciones reunirá a partir del 10 de noviembre, durante dos días, a las delegaciones de Rusia, Estados Unidos y Ucrania en la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Será el primer encuentro trilateral desde el mes de febrero: la delegación rusa estará encabezada por el asesor presidencial Vladimir Medinsky, mientras que por parte de Estados Unidos deberían participar el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, según lo informado por Adnkronos, que cita declaraciones del propio Donald Trump a la prensa.
El anuncio llega mientras sobre el terreno la guerra no reduce su ritmo. En la víspera de las negociaciones, seis personas —entre ellas un menor— perdieron la vida y cinco regiones ucranianas se quedaron sin electricidad tras una nueva ofensiva rusa contra las infraestructuras energéticas, según la corresponsalía desde Kiev de Vatican News. Es en este contexto que el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky se pronunció públicamente sobre el formato de la negociación que se abre dentro de tres días.
“No queremos una nueva Yalta” — Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania
La frase, recogida por la misma fuente vaticana, debe leerse como una reivindicación: Kiev pide seguir siendo parte activa de cualquier negociación sobre su propio territorio, no un sujeto sobre el que se decide por encima de su cabeza. La referencia histórica —nunca explicitada en el texto de la declaración pero implícita en el nombre mismo— señala la preocupación ucraniana de que un acuerdo entre grandes potencias pueda definir fronteras y esferas de influencia sin un poder de veto real por parte de Kiev.
La mesa de Abu Dabi no es el único canal diplomático en movimiento en estas horas. La portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, declaró que Pekín está en contacto con las partes interesadas respecto a un posible encuentro entre los jefes de Estado de China, Estados Unidos y Rusia, según informan Washington Post y NBC News, ambos con origen en la agencia Associated Press. La eventual cumbre a tres se celebraría este mes en el marco de una cumbre regional en la ciudad china de Shenzhen, donde Trump debería desplazarse para reunirse con Xi Jinping por tercera vez este año, en un intento de mantener en pie una tregua comercial que vence en enero. Según analistas citados por la prensa estadounidense, el encuentro podría resolverse en una simple foto de grupo sin resultados sustanciales.
Se perfilan así dos vías paralelas: la de Abu Dabi, más restringida y centrada en el expediente ucraniano con la mediación estadounidense, y la china, más amplia y menos definida, que entrelaza la guerra en Ucrania con la partida comercial entre Washington y Pekín. Ninguna de las dos fuentes consultadas indica una conexión directa entre ambos recorridos, ni una jerarquía entre ellos.
Queda el hecho de que, tras meses de estancamiento, Moscú, Washington y Kiev vuelven a sentarse en la misma mesa dentro de tres días, mientras en el frente oriental la ofensiva contra las infraestructuras energéticas ucranianas no se ha detenido en las horas inmediatamente anteriores al anuncio de la negociación.